Objetivo y contexto institucional
La Estrategia Nacional de Desarrollo es un proceso de construcción de acuerdos estratégicos de corto, mediano y largo plazo. Su objetivo general es impulsar una mejora sostenida del bienestar de la población, mediante el fortalecimiento de las capacidades productivas, tecnológicas y humanas del país. Su fundamento legal es el artículo 66 de la Ley de Presupuesto Quinquenal 2025–2029, que encomienda a la OPP la convocatoria de este Diálogo.
Busca orientar el desarrollo hacia la productividad, la competitividad dinámica y la sostenibilidad ambiental y social, promoviendo una distribución justa de sus beneficios.
Cuenta con la participación del Poder Ejecutivo, trabajadores y trabajadoras, sector empresarial, la academia, el Congreso de Intendentes, la Comisión Especial de Futuros del Parlamento, el sistema de Naciones Unidas en Uruguay y el Banco Interamericano de Desarrollo.
El proceso se encuentra actualmente en la fase de diagnósticos compartidos, donde se realizan seminarios por cada desafío estratégico.
¿Quiénes pueden participar?
Pueden participar todas las personas interesadas a través del envío de propuestas concretas con orientación hacia medidas específicas, que impacten positivamente en el desarrollo del país.
En caso de representar a una red, movimiento u organización, deberá explicitarse en la propuesta.
Etapas del proceso
El proceso de elaboración de la Estrategia Nacional de Desarrollo se estructura secuencialmente por los desafíos estratégicos: competitividad, productividad y sostenibilidad.
Para cada uno de ellos se elabora un documento diagnóstico y propuesta de soluciones a través de una consultoría y se reciben aportes de la ciudadanía, del sector académico y seminarios presenciales por cada desafío.
Uruguay exporta exitosamente a destinos diversos, pero gran parte de lo que vende se concentra en pocos productos primarios. El desafío de la competitividad consiste en cambiar esa estructura: lograr que el país produzca y venda bienes y servicios más elaborados, de mayor valor, capaces de posicionarse en mercados más exigentes. Esto supone diversificar la producción, desarrollar nuevos rubros, integrar más etapas de las cadenas productivas y mejorar las condiciones de acceso a otros mercados, con el objetivo de fortalecer la capacidad exportadora y generar empleo de mejor calidad. Para avanzar es necesario aprovechar mejor las capacidades que el país ya posee, impulsando la innovación y el aprendizaje entre sectores, y a la vez generar mejores condiciones para producir e invertir.
En las últimas décadas Uruguay creció, pero la productividad —es decir, el valor que se genera con los recursos disponibles— avanzó poco y de manera desigual entre empresas y sectores. El desafío de la productividad busca elevar de forma sostenida ese desempeño en todo el aparato productivo, sobre la base del conocimiento, la innovación y el desarrollo de capacidades humanas y tecnológicas. No se trata solo de cambiar qué se produce, sino sobre todo de mejorar cómo se produce. Para lograrlo se orientan distintas herramientas —la formación, el crédito, los incentivos, las compras públicas, la infraestructura tecnológica, la investigación aplicada y la asistencia técnica— hacia la mejora continua de los procesos y la generación de productos de mayor valor.
La productividad se entiende como un proceso inclusivo que sostiene el crecimiento, aumenta el bienestar y mejora la calidad del empleo.
El desafío de la sostenibilidad integra las dimensiones ambiental y social como pilares del desarrollo.
En lo ambiental, Uruguay logró transformar la matriz eléctrica en base a fuentes renovables, pero a la vez la emisión de gases de efecto invernadero per cápita es elevada. Por eso reducir esas emisiones es, ante todo, un desafío de transformación productiva. La Estrategia propone convertir la transición ecológica en un motor de innovación y de nuevas oportunidades —bioeconomía, economía circular, eficiencia energética, movilidad sostenible y cadenas agroindustriales de bajo impacto—, protegiendo los ecosistemas más valiosos y fortaleciendo la seguridad hídrica.
En lo social, el objetivo es que esa transformación se traduzca en bienestar, inclusión y empleo de calidad, asegurando que el cambio sea justo y equitativo y que sus beneficios lleguen a todos los sectores y territorios.
La sostenibilidad funciona así como una orientación de largo plazo que las demás transformaciones deben incorporar.
Cómo participar
Para participar de la consulta pública, se deberá acceder a la plataforma con un Usuario gub.uy
De forma mensual se van a habilitar los distintos desafíos estratégicos.
Para enviar un aporte, se deberá hacer clic en el tema correspondiente (disponible en el menú lateral derecho). Luego, hacer clic en el botón “Nueva propuesta” y escribir la propuesta en el campo de texto.
Qué sucede con los aportes y cómo serán incorporados
Las propuestas serán recibidas por la OPP y la ANDE, y sistematizadas como insumos de trabajo. Estos aportes se incorporarán a los documentos que servirán de base para los debates posteriores a los seminarios y durante la etapa final de discusión prevista para la segunda mitad del año.
Resultado esperado
A través del proceso de la Estrategia se espera alcanzar:
Una definición consensuada de las misiones estratégicas del país.
Un portafolio priorizado de transformaciones con responsables claros y presupuesto estimado.
Mecanismos permanentes de coordinación entre actores públicos, privados y sociales.
Una hoja de ruta operativa que permita continuidad en el tiempo.
Por consultas: contacto@desarrollonacional.uy
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