Saltar al contenido principal

Configuración de cookies

Utilizamos cookies para asegurar las funcionalidades básicas del sitio web y para mejorar tu experiencia en línea. Puedes configurar y aceptar el uso de las cookies, y modificar tus opciones de consentimiento en cualquier momento.

Esenciales

Preferencias

Analíticas y estadísticas

Marketing

Explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes en entornos digitales: evidencia desde Uruguay

Avatar: Manuela Costa Real Manuela Costa Real

Desde la Facultad de Psicología (Udelar), el Programa Género, Sexualidad y Salud Reproductiva investiga la explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes (ESCNNA) en entornos digitales, junto al CONAPEES y con apoyo de UNFPA. En 2023 publicamos una revisión de 42 estudios internacionales: la tecnología interviene en todas las etapas de la explotación (captación, interacción y pago), habilita formas más violentas a edades más tempranas, y la legislación no alcanza sin involucrar a la industria tecnológica y centralizar la información. Ante la falta de datos nacionales, en 2024-2025 adaptamos componentes de Disrupting Harm (ECPAT, INTERPOL, UNICEF) en una encuesta y entrevistas grupales a 135 operadores/as de educación, salud, protección, justicia y policía de 18 departamentos. Refleja su experiencia, no la prevalencia. Equipo: Pablo López, Manuela Costa, Juliana Artola y Anabel Beniscelli. Informes en https://enred.uy/investigaciones/explotacion-sexual-comercial/

Según los/as operadores/as, 53,5% de los casos involucró entornos digitales en alguna etapa. La captación es multiplataforma: juegos en línea en menores de 12 años, redes sociales y luego WhatsApp con simulación de noviazgo en adolescentes. La retribución incluye recargas, bienes y recompensas en videojuegos. Las más afectadas son adolescentes mujeres de 14 a 18 años, pero lo digital amplía el perfil hacia niñas de 11 a 13 años y varones. Padres, madres y adultos conocidos suman más de la mitad de los casos: el riesgo no es solo el desconocido. Hay un embudo judicial: de los casos en línea, de acuerdo a la percepción de los operadores un 79,2% se denunció, 65,3% se investigó y 18,5% terminó en condena. La principal barrera es que las víctimas no reconocen la situación como delito, y los servicios de reparación son los peor valorados.

Aportamos esta evidencia para que la protección en entornos digitales parta de cómo opera hoy la explotación en Uruguay.

Comentario

Confirmar

Por favor, inicia la sesión

Compartir