No te vayas sin despedirte
Ojo con aquellos que van callados por la vida. Prestemos atención a quienes les cuesta la palabra. El lenguaje nos mantiene conectados con los demás, nos permite expresar nu estros deseos, soltar nuestras emociones, deja hablar a nuestros pensamientos. Cuando la palabra se va convirtiendo en silencio y ya no se escucha, podemos esperar lo peor. ”El suicida decidió romper definitivamente su relación con la palabra“ (Gabriel Rolón). Quizás tanto silencio nos haya estado gritando que ya no había deseo. Rota en mil pedazos, puedo decirles que si aprendemos a escuchar sus voces bajitas… podría aún tenerte conmigo, amor de mi alma. En memoria de Gustavo 22/11/2025
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